AL MOMENTO
Haití: misión aún incompleta ● Geopolítica: El costo del desorden ● Fallece Eva Marie Saint, la legendaria ganadora del Oscar y musa de Alfred Hitchcock ● Fuerzas de Yemen recuperan el control de Mocha tras masiva ofensiva contra hutíes ● Muere Piero, el legendario cantautor de 'Mi viejo', a los 81 años ● JCE y partidos avanzan en la transparencia del uso de fondos públicos ● Hutíes intensifican ataques con misiles en Yemen tras tres años de conflicto ● Haití: misión aún incompleta ● Geopolítica: El costo del desorden ● Fallece Eva Marie Saint, la legendaria ganadora del Oscar y musa de Alfred Hitchcock ● Fuerzas de Yemen recuperan el control de Mocha tras masiva ofensiva contra hutíes ● Muere Piero, el legendario cantautor de 'Mi viejo', a los 81 años ● JCE y partidos avanzan en la transparencia del uso de fondos públicos ● Hutíes intensifican ataques con misiles en Yemen tras tres años de conflicto
3:16 pm
Opinión

El mundo que viene: cómo el nuevo orden multipolar redefine el margen de maniobra de República Dominicana

Columnista Daniel Segundo Monzón 28 de septiembre, 2026 4:25 pm

Por Daniel Segundo Monzon / Columnista de El Zafacón

Hay una pregunta que los dominicanos deberíamos hacernos con más frecuencia: ¿qué pasa cuando el mundo que conocemos deja de funcionar como lo conocemos?

No es una pregunta abstracta. Es la pregunta más concreta de este momento histórico.

El sistema internacional que emergió tras el fin de la Guerra Fría —con Estados Unidos como potencia hegemónica, el dólar como moneda de reserva universal, la ONU como árbitro de conflictos y el libre comercio como dogma económico— está siendo reemplazado por algo más fragmentado, más impredecible y, para países pequeños como el nuestro, más peligroso.

Los hechos que no podemos ignorar

Los BRICS aprobaron en Nueva Delhi una declaración con 124 puntos que propone reformar la ONU y desdolarizar el comercio global. Estados Unidos y China han retomado el diálogo diplomático, pero las tensiones comerciales y tecnológicas no ceden. El tratado New START entre Washington y Moscú expiró en 2026, dejando sin control los arsenales nucleares de las dos mayores potencias militares del planeta. La misión de seguridad en Haití enfrenta el vencimiento de su mandato con fondos insuficientes y despliegue incompleto, mientras el Consejo de Seguridad debate su renovación.

Cada uno de esos hechos, por separado, sería una noticia importante. Juntos, son el retrato de un sistema internacional en transición.

Contexto: de la unipolaridad al caos ordenado

Durante tres décadas, República Dominicana operó en un mundo relativamente predecible. Las reglas del juego eran claras: alinearse con Washington, cumplir con el FMI, atraer inversión extranjera, exportar hacia mercados abiertos. Esa fórmula funcionó. El país creció, redujo la pobreza y se convirtió en el destino turístico más visitado del Caribe.

Pero esa fórmula fue diseñada para un mundo que ya no existe.

El nuevo orden multipolar no tiene un árbitro único. Tiene varios actores con poder suficiente para bloquear decisiones, imponer sanciones o redefinir las reglas del comercio internacional. China construye infraestructura en África y el Caribe. Rusia usa la energía como arma geopolítica. Estados Unidos impone aranceles a sus propios aliados. La Unión Europea busca autonomía estratégica. Y los países pequeños quedan atrapados en el medio.

Tesis central

República Dominicana no puede seguir navegando el nuevo orden internacional con la misma brújula que usó en los años noventa. El país necesita una política exterior activa, diversificada y basada en intereses nacionales claros, no en alineamientos automáticos.

Los argumentos

Primero: la dependencia energética es una vulnerabilidad geopolítica. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha presionado los precios del petróleo y el gas. República Dominicana importa la mayor parte de sus combustibles terminados. Cada escalada en el Golfo Pérsico se traduce en un aumento de los subsidios que el Gobierno debe pagar para contener el alza de los precios internos. La transición energética no es solo una cuestión ambiental: es una cuestión de soberanía económica.

Segundo: el dólar sigue siendo el ancla, pero el ancla se mueve. Los BRICS proponen mecanismos de comercio en monedas locales. La deuda pública de Estados Unidos supera los US$40 billones. La dolarización informal de la economía dominicana es una fortaleza en tiempos de estabilidad, pero una vulnerabilidad en tiempos de turbulencia financiera global. El Banco Central necesita diversificar sus reservas y el país necesita reducir su exposición a los ciclos de la economía estadounidense.

Tercero: Haití no es solo un problema humanitario. La misión de seguridad en Haití enfrenta el vencimiento de su mandato con fondos insuficientes. República Dominicana comparte 376 kilómetros de frontera con el país más inestable del hemisferio. La inestabilidad haitiana no es un problema que República Dominicana pueda ignorar ni resolver sola. El país necesita una estrategia de largo plazo que combine seguridad fronteriza, cooperación regional y presión diplomática multilateral.

Cuarto: la diplomacia económica es el nuevo campo de batalla. El ministro de Energía y Minas participó en Washington en un foro sobre minerales críticos como oportunidad estratégica para RD. El proyecto de interconexión eléctrica con Puerto Rico está en discusión. República Dominicana tiene activos estratégicos —ubicación geográfica, estabilidad política relativa, infraestructura turística— que pueden convertirse en palancas de negociación en el nuevo orden multipolar. Pero solo si hay una estrategia coherente detrás.

El contrapunto

Hay quienes argumentan que República Dominicana es demasiado pequeña para tener una política exterior independiente, y que la mejor estrategia es mantener la alineación con Washington y esperar que el orden internacional se estabilice. Es un argumento razonable. La dependencia de la economía dominicana del turismo estadounidense, las remesas y el acceso al mercado de EE.UU. hace que cualquier distanciamiento tenga costos reales.

Pero la pregunta no es si alinearse con Washington o no. La pregunta es si esa alineación debe ser automática o estratégica. Hay una diferencia enorme entre ser un aliado confiable y ser un actor pasivo.

Datos clave

La pregunta incómoda

¿Tiene República Dominicana una política exterior o solo una agenda de viajes presidenciales?

Conclusión

El mundo multipolar no es una amenaza abstracta. Es la realidad que ya está determinando el precio del combustible, el valor del dólar, la estabilidad de la frontera y el acceso a los mercados internacionales. República Dominicana tiene los activos para navegar ese mundo con inteligencia. Lo que falta es la estrategia para usarlos.

La geopolítica no es un lujo para países grandes. Es una necesidad de supervivencia para países pequeños en un mundo que ya no tiene árbitro.

Por Daniel Segundo Monzon / Columnista de El Zafacón

Compartir esta noticia