Estados Unidos ordenó el retiro "urgente y sorpresivo" de sus bombarderos estratégicos desplegados en la base aérea de RAF Fairford, en el Reino Unido, tras identificarse una amenaza de seguridad directa vinculada a actividades de inteligencia iraní en territorio británico.
El despliegue, que formaba parte de ejercicios de disuasión de la OTAN, fue interrumpido abruptamente luego de que las autoridades del Reino Unido arrestaran a seis individuos sospechosos de planificar ataques contra la base. Entre los detenidos se encuentra un ciudadano con doble nacionalidad británico-iraní. El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, citó "fuertes indicios" de la implicación de Teherán en el complot. Los bombarderos B-52 fueron retornados a sus estaciones de origen en EE. UU. como medida preventiva, mientras se eleva el nivel de alerta en las instalaciones militares aliadas en toda Europa.





