WASHINGTON. — Representantes de Estados Unidos y China retomaron las negociaciones comerciales en una nueva ronda de conversaciones orientadas a reducir las tensiones arancelarias que han afectado el comercio global y generado incertidumbre en los mercados internacionales durante los últimos meses.
Las conversaciones se producen en un contexto de creciente presión sobre ambas economías, con el sector empresarial de los dos países reclamando mayor estabilidad en las reglas del comercio internacional para poder planificar sus inversiones y cadenas de suministro.
Temas en la mesa
Entre los principales temas de la agenda negociadora se encuentran la reducción de aranceles sobre productos manufacturados, el acceso a mercados en sectores estratégicos como la tecnología y la agricultura, y las disputas sobre propiedad intelectual y subsidios estatales a industrias clave.
Ambas partes han expresado disposición a avanzar en algunos puntos de la agenda, aunque persisten diferencias significativas en temas sensibles como el acceso de empresas tecnológicas chinas al mercado estadounidense y las restricciones a la exportación de semiconductores.
Impacto en República Dominicana
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China tienen un impacto directo en República Dominicana, dado que el país mantiene relaciones comerciales importantes con ambas potencias. La incertidumbre en los mercados globales afecta los precios de las importaciones, el costo del financiamiento externo y la demanda de exportaciones dominicanas.
El sector empresarial dominicano sigue de cerca las negociaciones, consciente de que un acuerdo entre Washington y Pekín podría estabilizar los mercados y reducir las presiones inflacionarias que afectan a la economía del país.





