WASHINGTON.- El mercado laboral de los Estados Unidos dio señales de un enfriamiento mucho más profundo de lo esperado en septiembre, registrando la creación de apenas 29,000 nuevos puestos de trabajo, una cifra muy por debajo de las expectativas de los analistas y los promedios del último año.
Según el último informe publicado este viernes por el Departamento de Trabajo, la tasa de desempleo subió ligeramente al 4.2%. A esta decepcionante cifra se suman las revisiones a la baja de los meses de julio y agosto, que en conjunto sumaron 60,000 empleos menos de lo reportado inicialmente, lo que confirma una tendencia de desaceleración en la economía estadounidense.
Este incremento en el desempleo y la baja generación de vacantes se produce en un contexto de altas tasas de interés y una persistente cautela por parte de las empresas ante la incertidumbre económica global. Los datos han generado inquietud en los mercados financieros, reabriendo el debate sobre la necesidad de nuevos ajustes por parte de la Reserva Federal para evitar una recesión.
Tras la publicación del reporte, diversas organizaciones internacionales y analistas de Wall Street expresaron su preocupación, calificando los resultados de "precarios" en medio de una transición económica que parece no encontrar su punto de equilibrio. El impacto de estas cifras se sintió de inmediato en los precios de los energéticos y en la volatilidad de las bolsas internacionales al cierre de la jornada de este viernes.





