El Gobierno de China anunció un subsidio nacional sin precedentes a los intereses hipotecarios que entra en vigor este 1 de octubre, una medida con la que Pekín busca reactivar la alicaida demanda de vivienda y sostener su meta de crecimiento económico para 2026.
El plan, presentado de forma conjunta por el Ministerio de Finanzas, el Banco Popular de China y la Administración Nacional de Regulación Financiera, otorgará un punto porcentual anual de subsidio sobre los intereses a compradores de primera vivienda que cumplan los requisitos, por un plazo de hasta cinco años.
Primera vez que el gobierno central subsidia hipotecas
Es la primera ocasión en que el gobierno central chino utiliza directamente fondos fiscales para subsidiar los intereses de préstamos hipotecarios comerciales para vivienda personal. La iniciativa apunta a reducir la carga financiera de sectores de demanda esencial, como los nuevos residentes urbanos y los jóvenes recién graduados.
Para acceder al beneficio, el préstamo debe ser de nueva emisión —no se admiten refinanciamientos—, la vivienda no puede superar los 120 metros cuadrados ni un precio total de 1.5 millones de yuanes, y el subsidio cubre hasta un millón de yuanes de capital. Se estima que los beneficiarios podrían ahorrar hasta 50,000 yuanes en intereses acumulados.
Un mecanismo de "disfrute automático"
El programa fue diseñado para funcionar de manera automática: los compradores no deben presentar solicitudes separadas, sino autorizar a su banco durante la firma del contrato. Las entidades serán responsables de identificar a los beneficiarios y descontar el subsidio de los pagos mensuales de intereses.
El financiamiento se reparte entre el gobierno central, que aporta el 90 %, y los gobiernos locales, que cubren el 10 % restante, sin un tope establecido para la escala total del programa.
Parte de un paquete de estímulo mayor
La medida se enmarca en un conjunto de acciones contracíclicas destinadas a defender el objetivo de crecimiento de entre 4.5 % y 5 % para 2026. El mismo día, el Banco Popular de China recortó en 25 puntos básicos la tasa de su facilidad de préstamo suplementario y amplió las cuotas de recrédito para innovación tecnológica, agricultura y pequeñas y medianas empresas.
El giro refleja un cambio de enfoque: de las intervenciones por el lado de la oferta hacia el apoyo a la demanda, con el fin de reducir costos a los usuarios finales y restaurar la confianza en el sector inmobiliario.
Columnista Eduardo Pérez





