Tokio, Japón — Una profunda crisis diplomática se ha desatado entre Tokio y Washington tras el arresto de un miembro del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos en la prefectura de Okinawa, acusado del asesinato de una mujer japonesa ocurrido durante el fin de semana.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón convocó al embajador estadounidense para expresar una "protesta de la más alta gravedad", exigiendo transparencia total y una cooperación judicial sin precedentes. El incidente ha reavivado el sentimiento antimilitar en Okinawa, donde la presencia de bases estadounidenses ha sido objeto de tensiones históricas y protestas ciudadanas recurrentes.
Según informes preliminares de la policía local, el sospechoso fue detenido tras el hallazgo del cuerpo de la víctima en una zona boscosa cercana a la base de Camp Schwab. Las autoridades de defensa de EE.UU. han confirmado la detención y aseguraron que están colaborando plenamente con las autoridades locales, mientras se mantiene una orden de restricción para todo el personal militar en la isla.
El primer ministro de Japón calificó el suceso de "absolutamente indignante" y advirtió que este tipo de incidentes socavan la confianza en la alianza de seguridad bilateral. Por su parte, el Pentágono emitió un comunicado expresando sus condolencias a la familia de la víctima y prometiendo que se hará justicia conforme a la ley.





