Una tensa crisis diplomática se ha desatado entre Tokio y Washington tras el arresto de un marine estadounidense de 20 años acusado del asesinato de una mujer japonesa en Okinawa. El Gobierno de Japón presentó una 'fuerte protesta' oficial, exigiendo medidas disciplinarias severas para evitar que actos de esta naturaleza se repitan.
El cuerpo de la víctima, de 39 años, fue hallado en un hotel de la ciudad de Naha. El incidente ha reavivado el sentimiento antimilitarista en la prefectura de Okinawa, que alberga el mayor contingente de tropas estadounidenses en el archipiélago. El embajador de EE.UU. en Japón lamentó el suceso y aseguró que cooperarán plenamente con las autoridades locales en la investigación judicial.





