PORT-AU-PRINCE, Haití. — El Consejo Presidencial de Transición de Haití trabaja en la definición de un calendario electoral tentativo para 2027, en un intento por avanzar hacia la normalización institucional del país mientras la crisis de seguridad sigue sin resolverse y la misión internacional de apoyo enfrenta serios desafíos de financiamiento.
La posibilidad de celebrar elecciones en Haití depende de que se logren condiciones mínimas de seguridad en el territorio, algo que la misión multinacional liderada por Kenia no ha podido garantizar hasta ahora debido a la falta de recursos y al despliegue incompleto de sus efectivos.
El reto de la seguridad
Las bandas armadas que controlan amplias zonas de Puerto Príncipe y otras regiones del país siguen siendo el principal obstáculo para cualquier proceso electoral. La Organización de Estados Americanos (OEA) ha exigido el despliegue completo de la misión de seguridad, pero los fondos prometidos por los países donantes no han llegado en su totalidad.
Para República Dominicana, la situación en Haití tiene implicaciones directas: la inestabilidad en el país vecino genera flujos migratorios, presiona la frontera y afecta el comercio bilateral que mueve cientos de millones de dólares al año.
La comunidad internacional
La comunidad internacional mantiene su compromiso con la estabilización de Haití, pero la fatiga de los donantes y la complejidad de la crisis han reducido el ritmo de los avances. La ONU, la OEA y los países de la región siguen buscando fórmulas para apoyar al país sin comprometer la soberanía haitiana ni generar dependencia de largo plazo.
El calendario electoral de 2027 es visto por muchos analistas como un objetivo ambicioso dado el estado actual de la seguridad, pero también como una señal necesaria de que el proceso de transición tiene un horizonte definido.





