El Consejo Electoral Provisional de Haití anunció la suspensión indefinida de las elecciones presidenciales y legislativas que estaban previstas para finales de este año. La decisión se fundamenta en la falta de condiciones mínimas de seguridad debido al control territorial que mantienen las bandas armadas en gran parte de Puerto Príncipe y provincias rurales.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el vacío de poder y la inestabilidad institucional que esta postergación representa para la nación caribeña. A pesar del despliegue de la misión multinacional liderada por Kenia, los focos de violencia persisten, dificultando el registro de votantes y la instalación del equipo electoral.
Organizaciones sociales haitianas demandan un acuerdo nacional que incluya el cese al fuego y garantías democráticas reales antes de retomar el calendario electoral. Por ahora, el país permanece bajo una administración de transición con crecientes desafíos humanitarios y económicos.





