La terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos haitianos en Estados Unidos, respaldada por la Corte Suprema estadounidense en junio de 2026, aumenta el riesgo de retornos masivos hacia un país que no tiene condiciones para recibirlos de manera segura y digna.
Expertos internacionales advirtieron que la situación de seguridad y la capacidad de atención humanitaria en Haití no permiten retornos seguros, en un contexto en que las pandillas controlan amplias zonas del territorio y el sistema de servicios básicos está severamente deteriorado.
Un aumento de deportaciones o retornos puede intensificar la presión humanitaria y migratoria en Haití, con consecuencias inmediatas para la gestión fronteriza y de seguridad de República Dominicana, que comparte con Haití la isla de La Española.
El presidente Luis Abinader ha señalado en múltiples ocasiones que no existe una solución dominicana para la crisis haitiana y ha reclamado mayor compromiso de la comunidad internacional, incluyendo el cumplimiento de los compromisos de tropas y financiamiento para la misión de seguridad.
La situación del TPS afecta a cientos de miles de haitianos que llevan años viviendo y trabajando en Estados Unidos, y su resolución tendrá impactos que se extenderán más allá de las fronteras de Haití hacia toda la región caribeña.
Por El Zafacón





