El Pentágono ha confirmado este martes que Nidal Malik Hasan, el exmédico militar responsable de la masacre de 2009 en la base de Fort Hood, será ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento. Esta decisión marca un hito histórico, ya que representa la primera ejecución militar de este tipo en los Estados Unidos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
La confirmación llega tras años de apelaciones y procesos legales que rodearon el caso de Hasan, quien mató a 13 personas e hirió a más de 30 durante el ataque armado. La ejecución por fusilamiento está contemplada en el código de justicia militar estadounidense para crímenes de extrema gravedad, y su ratificación subraya la severidad con la que el sistema castrense ha decidido cerrar uno de los capítulos más oscuros de su historia reciente.
Fuentes del Departamento de Defensa indicaron que se han cumplido todos los protocolos legales y que la orden ha sido firmada, aunque no se ha divulgado la fecha exacta por razones de seguridad operativa. La medida ha generado un intenso debate sobre la pena de muerte en el ámbito militar y la aplicación del fusilamiento en la era moderna.





