TENNESSEE, EE. UU.– En una decisión de último minuto, un tribunal federal de apelaciones ordenó la suspensión de la ejecución de Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en el estado de Tennessee, cuya inyección letal estaba programada para llevarse a cabo este miércoles 30 de septiembre.
Pike, de 44 años, fue sentenciada a la pena máxima por el asesinato de su compañera Colleen Slemmer en 1995. De haberse concretado, habría sido la primera ejecución de una mujer en este estado en los últimos 200 años.
El tribunal concedió la suspensión basándose en nuevas peticiones legales que argumentan que el historial de abusos sexuales sufridos por Pike durante su infancia y su precaria salud mental no fueron evaluados adecuadamente durante su sentencia original. La defensa sostiene que Pike padece daños cerebrales y trastornos que deberían haberla excluido de la aplicación de la pena capital.
La medida ha generado una intensa reacción en el ámbito judicial estadounidense, reabriendo el debate sobre la aplicación de la pena de muerte a reclusos con antecedentes de trauma severo. Por el momento, la ejecución queda pospuesta indefinidamente mientras el tribunal revisa los méritos de la apelación.
Con información de agencias internacionales.





