KIEV, UCRANIA.— Una nueva y violenta ofensiva aérea rusa sacudió la capital ucraniana y sus zonas aledañas durante la noche del martes y la madrugada de este miércoles 30 de septiembre, dejando un trágico saldo de al menos tres personas fallecidas, entre ellas un menor de edad.
De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania y los reportes de la administración militar regional, el ataque incluyó el uso masivo de misiles balísticos y drones suicidas. Las detonaciones provocaron incendios de gran magnitud en edificaciones comerciales y almacenes en los distritos de Obolón y Golosiyiv, mientras que en la localidad periférica de Víshgorod se confirmó el hallazgo del cuerpo de un niño entre los escombros de una vivienda residencial.
Además de las víctimas mortales, las autoridades informaron que al menos cuatro personas resultaron con heridas de diversa consideración. La intensidad de los bombardeos ha encendido nuevamente las alarmas sobre la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica ucraniana de cara al invierno, mientras los líderes europeos urgen a acelerar la producción de sistemas de defensa antiaérea.





