Por Eduardo Pérez
En una de las jornadas más violentas lejos del frente de batalla, Rusia reportó este martes un ataque coordinado y masivo con aproximadamente 650 drones lanzados desde territorio ucraniano, teniendo como objetivo principal la región de Moscú y zonas industriales estratégicas.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó que la mayoría de los dispositivos fueron interceptados por los sistemas de defensa antiaérea, sin embargo, los restos de varios aparatos impactaron en áreas residenciales y centros de almacenamiento de combustible. Hasta el momento, se confirma el fallecimiento de al menos dos personas en la periferia de la capital y daños significativos en un depósito de hidrocarburos que provocó incendios de gran magnitud.
Este ataque marca un nuevo hito en el alcance de las capacidades de largo alcance de las fuerzas ucranianas, desafiando la seguridad en el corazón del poder ruso. Por su parte, el presidente Vladímir Putin ha sido informado de la situación mientras los servicios de emergencia trabajan en sofocar los incendios y evaluar los daños estructurales en la infraestructura civil.





