La guerra entre Rusia y Ucrania ha alcanzado un nuevo pico de intensidad este martes. Por primera vez en el conflicto, la capital rusa fue el objetivo de un ataque masivo coordinado de aproximadamente 650 drones de largo alcance, según informaron fuentes del Ministerio de Defensa ruso y reportes de medios internacionales.
El bombardeo, que se extendió por varias horas durante la madrugada, provocó incendios en áreas residenciales y daños significativos en la infraestructura logística de la región moscovita. Las autoridades locales confirmaron el fallecimiento de al menos una persona y decenas de heridos debido a la caída de escombros de los drones interceptados por los sistemas de defensa antiaérea.
Este ataque se produce en un momento en que el presidente Volodímir Zelenski busca aumentar la presión sobre el Kremlin antes de la llegada del invierno. Mientras tanto, en Kiev, las alarmas continúan sonando ante la represalia rusa que ya ha comenzado a dirigirse contra puentes estratégicos en la capital ucraniana, marcando una escalada peligrosa que aleja cualquier posibilidad inmediata de alto al fuego.





