SANTO DOMINGO.- Los residentes del Gran Santo Domingo han comenzado la semana con un nuevo golpe al presupuesto familiar: el precio del botellón de agua potable ha alcanzado los RD$130 en diversos sectores, provocando una ola de indignación ciudadana.
El incremento, que representa un salto significativo respecto a los precios del mes anterior, ha sido atribuido por los detallistas a aumentos en los costos operativos y de distribución. Sin embargo, ciudadanos y líderes comunitarios denuncian que se trata de especulación pura ante la ausencia de una supervisión efectiva por parte de Pro Consumidor.
Religiosos y activistas sociales han hecho un llamado urgente a las autoridades para que intervengan en el mercado de productos básicos, señalando que el acceso al agua potable es un derecho humano que no debe estar sujeto a la arbitrariedad de precios en un momento de presión económica para las familias dominicanas.





