RÍO DE JANEIRO. — La NFL escribió un nuevo capítulo en su expansión internacional este domingo al disputar su primer partido de temporada regular en Brasil. Los Dallas Cowboys y los Baltimore Ravens se enfrentaron en el Estadio Nilton Santos de Río de Janeiro, ante una multitud que superó los 60,000 aficionados.
El encuentro forma parte de un acuerdo de cinco años entre la liga y Brasil para celebrar al menos tres partidos de temporada regular en la ciudad carioca, en lo que representa la apuesta más ambiciosa de la NFL fuera de Estados Unidos y Europa.
Un mercado de 36 millones de aficionados
Brasil cuenta con una base estimada de más de 36 millones de seguidores del fútbol americano, la mayor de América Latina. La NFL ha identificado al país como uno de sus mercados de crecimiento prioritarios, junto con el Reino Unido, Alemania y México.
La organización del evento generó expectativa desde semanas antes, con entradas agotadas y una cobertura mediática sin precedentes para un deporte que, hasta hace pocos años, era prácticamente desconocido en Brasil.
Debate sobre las condiciones del terreno
Antes del partido, la Asociación de Jugadores de la NFL expresó preocupación por las condiciones del campo de juego, señalando que el terreno podría estar suelto o irregular. El responsable de campos de la liga respondió que no había motivo para preocuparse y que la superficie cumplía con los estándares requeridos.
El debate puso sobre la mesa una pregunta que acompañará la expansión internacional de la liga: ¿cómo garantizar condiciones de juego equivalentes a las de las sedes habituales cuando se llevan partidos a estadios no diseñados para el fútbol americano?
Para la audiencia dominicana, el partido tiene relevancia porque varios jugadores de origen latino participaron en el encuentro, y porque la expansión de la NFL en América Latina abre nuevas oportunidades de cobertura y seguimiento del deporte.





