Mientras la postemporada de la MLB muestra a dominicanos como Fernando Tatis Jr., Rafael Devers y Junior Caminero en los escenarios más grandes del béisbol, en el país opera silenciosamente la maquinaria que los produjo: las academias de las Grandes Ligas.
República Dominicana es la mayor fuente de talento extranjero en la MLB. Cerca del 40% de los jugadores foráneos en las Grandes Ligas son dominicanos, una proporción que ningún otro país del mundo ha logrado sostener de manera consistente.
Prácticamente todos los equipos de la MLB mantienen academias en el país, concentradas principalmente en la región del Cibao y en el Gran Santo Domingo. Estas instalaciones reciben a prospectos desde los 16 años, quienes reciben entrenamiento especializado, educación y alojamiento mientras desarrollan sus habilidades.
El modelo ha transformado comunidades enteras. En provincias como La Romana, San Pedro de Macorís y Moca, el béisbol es una vía de movilidad social real para familias de escasos recursos. Sin embargo, también ha generado debates sobre la presión que enfrentan los jóvenes prospectos, las condiciones contractuales y la tasa de éxito real de quienes ingresan al sistema.
Con la postemporada 2026 en marcha, el talento dominicano vuelve a estar en el centro del béisbol mundial, recordando que detrás de cada estrella hay una academia, una comunidad y una historia de esfuerzo.
Por El Zafacón





