PARÍS, Francia.– Una jornada de alta tensión se vivió este martes en las principales ciudades francesas, donde miles de estudiantes y docentes salieron a las calles para protestar contra los recortes presupuestarios en el sector educativo y las precarias condiciones de las aulas.
Lo que inició como marchas pacíficas en París, Lyon y Marsella, derivó en disturbios cuando grupos de manifestantes se enfrentaron a las fuerzas del orden. La policía francesa utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos que levantaron barricadas y lanzaron proyectiles contra edificios oficiales.
El Ministerio del Interior informó que al menos 45 personas han sido detenidas y decenas han resultado heridas, incluyendo varios agentes de policía. Las asociaciones estudiantiles denuncian el uso excesivo de la fuerza y aseguran que las movilizaciones continuarán hasta que el gobierno de Emmanuel Macron presente un plan de inversión real para las escuelas y universidades.
La crisis educativa se suma a un clima de descontento social generalizado en Francia, donde diversos sectores han expresado su rechazo a las políticas económicas del ejecutivo en los últimos meses, aumentando la presión sobre la gobernabilidad del país.





