Francia vive hoy una jornada de alta tensión social con más de 1,000 instituciones educativas parcial o totalmente paralizadas por una ola de protestas estudiantiles masivas. Las manifestaciones han bloqueado accesos y afectado el calendario escolar en ciudades clave.
Los estudiantes protestan contra las recientes reformas educativas y exigen mejoras en las condiciones de vida universitaria y de bachillerato. En algunas localidades, se han registrado enfrentamientos menores con las fuerzas de seguridad, aunque los líderes estudiantiles aseguran que las marchas continuarán.
El gobierno francés ha llamado al diálogo, pero los sindicatos estudiantiles ya han convocado a una nueva jornada de movilización nacional para el próximo martes, amenazando con expandir el conflicto a otros sectores públicos.





