Brasil vive un momento de máxima polarización con el cierre de las campañas presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva y el bloque representado por Jair Bolsonaro. Los actos multitudinarios han estado marcados por un fuerte dispositivo de seguridad y la expectativa mundial sobre el rumbo político de la mayor economía de América Latina.
Las embajadas de varios países, incluidos Estados Unidos y Australia, han emitido alertas y cierres preventivos ante posibles movilizaciones ciudadanas tras la jornada electoral.





