BRASILIA, BRASIL. — Brasil se prepara para sus elecciones presidenciales con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato Flávio Bolsonaro en empate técnico según las últimas encuestas, en una contienda que definirá el rumbo del país más grande de América Latina y tendrá repercusiones en toda la región.
Con ocho días para el día de las elecciones, ambos candidatos intensifican sus campañas en los estados más poblados del país. Lula busca la reelección con un discurso centrado en los logros económicos y sociales de su gobierno, mientras Bolsonaro apela a la base conservadora y evangélica que apoyó a su padre en elecciones anteriores.
Lo que está en juego
Brasil es la mayor economía de América Latina y un actor clave en el comercio regional, la diplomacia y el medio ambiente. El resultado de las elecciones determinará la política exterior del país, su posición en los foros internacionales y su relación con socios como Estados Unidos, China y la Unión Europea.
Para República Dominicana, Brasil es un socio comercial y un referente en materia de políticas sociales y desarrollo económico. El resultado electoral también podría influir en la posición brasileña respecto a la crisis haitiana y la migración en el Caribe.
Un país polarizado
Brasil llega a las elecciones profundamente polarizado. Las encuestas muestran que la sociedad está dividida casi en partes iguales entre los dos candidatos, lo que anticipa una noche electoral tensa y posiblemente una segunda vuelta si ninguno supera el 50% de los votos.
Los observadores internacionales, incluidos representantes de la OEA y la Unión Europea, estarán presentes para monitorear el proceso electoral.





