Miles de personas han salido a las calles este sábado en más de 50 ciudades de España para protestar contra la asfixiante crisis de la vivienda y los precios desorbitados de los alquileres. Las manifestaciones se producen tras la incapacidad del Gobierno de coalición para lograr el apoyo parlamentario necesario para implementar decretos que frenen el alza de los precios.
Bajo el lema "La vivienda es un derecho, no un negocio", los manifestantes han denunciado el reciente desahucio de ciudadanos de avanzada edad y la inacción política ante la burbuja inmobiliaria que afecta especialmente a jóvenes y familias de bajos ingresos. En Madrid y Barcelona, las marchas han bloqueado arterias principales, exigiendo una intervención directa en el mercado.
La tensión política ha escalado en el Congreso, donde las distintas fuerzas no han logrado consenso sobre la Ley de Vivienda, dejando a miles de inquilinos en una situación de incertidumbre jurídica frente a los grandes propietarios y fondos de inversión.





