Madrid vive este viernes una de sus jornadas más tensas en lo que va de año. Un contingente de entre 600 y 700 agentes de las Unidades de Intervención Policial (antidisturbios) ha blindado por completo los accesos al Congreso de los Diputados, ante el temor de que la masiva "acampada por la vivienda" que ocupa la Puerta del Sol intente rodear la sede legislativa.
La movilización social coincide con un momento de máxima debilidad parlamentaria para el Ejecutivo de Pedro Sánchez. El partido independentista Junts per Catalunya ha ratificado su intención de votar en contra de los dos decretos clave sobre vivienda, cuya convalidación se decide hoy. Estas normas incluyen el veto a los desahucios de familias vulnerables y la regulación de los alquileres de temporada, medidas que Junts considera "contraproducentes" para el mercado inmobiliario.
Desde la Puerta del Sol, donde ya se contabilizan más de 1,300 tiendas de campaña en su sexta noche consecutiva, los manifestantes exigen soluciones habitacionales inmediatas y la intervención del mercado. La policía ha instalado vallas de seguridad desde primera hora de la madrugada en las calles aledañas a la Carrera de San Jerónimo, mientras el Gobierno intenta negociar in extremis para evitar una derrota que dejaría al país sin las medidas de protección social vigentes.
La crisis habitacional en España ha alcanzado niveles críticos, con una subida media del alquiler del 15% en el último año, lo que ha impulsado este movimiento social que muchos comparan ya con el histórico 15-M.





