Los líderes del G7 han alcanzado un acuerdo histórico para liberar 100 millones de barriles de sus reservas estratégicas de combustible en un intento de estabilizar los precios globales y neutralizar la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer una prohibición total a las exportaciones de diésel.
La medida busca evitar un colapso energético en Europa y otros aliados clave, mientras las tensiones con Washington alcanzan un punto crítico. La liberación se llevará a cabo durante los próximos cuatro meses ante el temor de que un embargo estadounidense dispare la inflación global.





