La esperada reforma al Código Laboral dominicano ha quedado estancada en el Congreso Nacional tras no lograrse un consenso entre el sector empresarial, los sindicatos y el Gobierno. A pesar de la urgencia declarada por diversos sectores, los puntos neurálgicos como la cesantía siguen siendo el principal obstáculo.
El Poder Ejecutivo ha solicitado un nuevo espacio de diálogo para intentar acercar las posiciones, lo que ha provocado que el proyecto expire por segunda vez consecutiva en la legislatura ordinaria.





