República Dominicana registró una reducción del 30% en la tasa de mortalidad neonatal durante el último año, según datos del Ministerio de Salud Pública, en lo que representa uno de los avances más significativos en salud materno-infantil de la última década.
El logro es atribuido a la modernización de unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN) en hospitales públicos de todo el país, así como a programas de capacitación continua para el personal médico y de enfermería especializado en atención al recién nacido.
Hospitales beneficiados
Entre los centros que registraron las mejoras más notables se encuentran el Hospital Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez en Santiago, y varios hospitales provinciales que recibieron equipos de última generación.
La inversión en incubadoras, ventiladores neonatales y monitores de signos vitales ha sido determinante para salvar vidas en los primeros días de vida, el período más crítico para la supervivencia infantil.
Meta hacia 2028
El Gobierno se ha trazado como meta reducir la mortalidad neonatal a niveles comparables con los países de la región con mejores indicadores de salud. Para ello, el plan contempla la expansión de las UCIN a hospitales que aún no cuentan con estas unidades especializadas.
La reducción del 30% coloca a República Dominicana en una trayectoria positiva para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud infantil antes de 2030.
Por El Zafacón





