MADRID.— La tensión social por la falta de vivienda asequible ha estallado este fin de semana en España. Decenas de miles de personas marcharon por el centro de Madrid y Barcelona bajo el lema "La vivienda es un derecho, no un negocio", exigiendo al Gobierno la regulación inmediata de los precios de alquiler.
Las protestas surgen tras el rechazo parlamentario a un paquete de medidas de emergencia que buscaba aliviar la presión sobre las familias y jóvenes. "Es imposible vivir con estos precios", denunciaban manifestantes ante las cámaras de medios internacionales como BBC y DW.
El movimiento ciudadano amenaza con convocar una huelga de alquileres si no se toman medidas drásticas contra la especulación y el acaparamiento de propiedades por parte de fondos de inversión. El Gobierno, por su parte, ha prometido revisar la Ley de Vivienda ante el clamor popular.





