MADRID, ESPAÑA.– España vive una jornada de intensa agitación social con manifestaciones que han congregado a casi medio millón de personas en las principales ciudades del país. La crisis del acceso a la vivienda ha movilizado a miles de ciudadanos bajo el lema de una huelga de alquileres, tras el fracaso de recientes decretos gubernamentales en el Congreso.
Las protestas han sido especialmente multitudinarias en Madrid, donde los manifestantes exigen una bajada drástica de los precios del alquiler y el cese de los desahucios. La frustración social se ha visto agravada por la inestabilidad política, después de que la oposición bloqueara las medidas de contingencia propuestas por el Ejecutivo.
Fuentes cercanas al Palacio de la Moncloa indican que el presidente Pedro Sánchez podría anunciar mañana lunes el adelanto de las elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. La imposibilidad de sacar adelante reformas clave en materia de vivienda habría precipitado esta decisión, buscando una nueva mayoría parlamentaria que permita afrontar la emergencia habitacional.
Los sindicatos de inquilinos han advertido que las movilizaciones continuarán hasta obtener respuestas concretas, situando a la vivienda como el eje central de la agenda política nacional.





