Una nueva jornada de violencia sacudió a Haití este martes, dejando un saldo preliminar de 11 víctimas mortales en el departamento de Artibonite. Los enfrentamientos se produjeron cuando la Policía Nacional Haitiana, apoyada por divisiones tácticas, intentó desmantelar barricadas impuestas por bandas criminales.
La situación humanitaria sigue deteriorándose mientras la comunidad internacional discute la extensión de la misión de seguridad. En las últimas semanas, los ataques a civiles y la parálisis de las rutas comerciales han agravado la escasez de insumos básicos.
Organismos de derechos humanos advierten que la población civil queda atrapada en el fuego cruzado ante la falta de una presencia estatal sólida en las zonas rurales.





