SANTO DOMINGO, RD. — Estados Unidos deportó más de 265,000 personas entre enero y agosto de 2026, con un número significativo de dominicanos entre los repatriados, en el marco de la política migratoria más estricta de la administración Trump, que ha intensificado las operaciones de detención y deportación en todo el país.
Las deportaciones de dominicanos tienen un impacto directo en las familias y en la economía del país, ya que muchos de los repatriados eran trabajadores que enviaban remesas a sus hogares en República Dominicana.
El impacto en las remesas
Las remesas son la segunda fuente de divisas de República Dominicana, después del turismo. La intensificación de las deportaciones podría afectar el flujo de remesas en los próximos meses, aunque hasta ahora el impacto ha sido limitado gracias a la resiliencia de la comunidad dominicana en Estados Unidos.
El gobierno dominicano ha establecido un memorando con Washington para facilitar el tránsito temporal de deportados y garantizar que los repatriados reciban asistencia al llegar al país.
Programas de reinserción
El gobierno dominicano ha implementado programas de reinserción para los deportados, incluyendo orientación laboral, apoyo psicológico y acceso a servicios sociales. Sin embargo, los expertos señalan que la capacidad de estos programas es insuficiente para atender el volumen creciente de repatriados.
Por El Zafacón





