El gobierno de Canadá anunció este domingo la imposición de aranceles de retorsión contra Estados Unidos por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares, marcando una escalada significativa en las tensiones comerciales entre los socios norteamericanos.
La medida afecta directamente a productos clave como el acero, productos lácteos y maquinaria agrícola. Según el comunicado oficial de Ottawa, esta decisión responde a políticas previas de Washington que han sido calificadas como perjudiciales para la industria canadiense. Analistas prevén que este choque comercial impactará el costo de vida en ambas naciones y forzará una renegociación de los acuerdos vigentes.
El primer ministro canadiense afirmó que el país protegerá sus intereses económicos ante cualquier medida unilateral que desestabilice el mercado regional. La Casa Blanca no ha emitido una respuesta formal, pero se espera una reacción en los próximos días que podría profundizar el conflicto arancelario.





