Por El Zafacón
El juicio por el colapso de la discoteca Jet Set —ocurrido el 8 de abril de 2025 y que cobró la vida de 236 personas— entró en una fase determinante esta semana, cuando el Ministerio Público incorporó evidencias digitales que demuestran que los propietarios del local conocían el estado crítico de la estructura desde al menos 2023.
Los chats de WhatsApp y audios presentados ante la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional incluyen comunicaciones en las que Gregory Adames, técnico de apoyo de la discoteca, alertó a los encargados de mantenimiento y al propietario Antonio Espaillat sobre filtraciones constantes y grietas visibles en la infraestructura del local.
La evidencia más impactante fue una comunicación en la que la coadministradora Maribel Espaillat advirtió a su hermano que el establecimiento estaba "todo desbaratado", meses antes de la tragedia que sacudió al país.
Los peritos técnicos del caso habían concluido previamente que la causa del colapso fue la sobrecarga estructural: el techo soportaba más de 650 libras por metro cuadrado, muy por encima del diseño original de 160 libras. La querella solicita que la calificación jurídica sea elevada a homicidio voluntario. Los hermanos Espaillat enfrentan cargos de homicidio e heridas involuntarias.





