WASHINGTON. — El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, concluyeron en la Casa Blanca una cumbre bilateral de tres días con el anuncio de una histórica "tregua comercial" que busca frenar la escalada arancelaria entre ambas potencias.
El acuerdo preliminar contempla la suspensión de nuevos impuestos a las importaciones tecnológicas y un compromiso de China para aumentar la compra de productos agrícolas estadounidenses. Trump calificó la reunión como un paso decisivo hacia la estabilidad económica global y un éxito diplomático sin precedentes.
"Hemos establecido una relación de fortaleza y respeto mutuo que beneficiará a nuestros trabajadores y mercados", afirmó el mandatario estadounidense durante una rueda de prensa conjunta tras el cierre de las conversaciones que iniciaron el pasado 23 de septiembre.
Por su parte, el presidente Xi destacó que el diálogo constructivo es la única vía para resolver las diferencias estructurales en el comercio internacional. La noticia ha provocado una reacción positiva inmediata en los mercados bursátiles de Nueva York, Hong Kong y Shanghái, disipando los temores de una recesión global inminente.
Por El Zafacón





