La crisis humanitaria en Haití alcanzó un nuevo punto crítico este viernes. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) confirmó que cerca de 1.5 millones de personas han sido desplazadas dentro del país por la violencia de pandillas y los desastres naturales recurrentes.
El dato más alarmante del informe es la expansión geográfica del desplazamiento. Casi el 80% de las personas desplazadas ya no se encuentra en Puerto Príncipe, sino en otras regiones del país que antes funcionaban como refugio.
Artibonite y Kenscoff, nuevos focos de la crisis
El departamento de Artibonite, que durante meses sirvió de destino para quienes huían de la capital, registró un incremento del 16% en desplazamientos internos entre mayo y agosto de 2026. La presión sobre los servicios locales es insostenible.
En Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, ataques armados, secuestros e incendios provocaron la huida de aproximadamente 4,000 personas que ahora buscan refugio en comunidades de acogida.
La OIM pide 60 millones de dólares
Elise Verron, coordinadora de emergencias de la OIM en Haití, advirtió que muchos hogares carecen de recursos para afrontar nuevas crisis. La organización solicitó 60 millones de dólares para brindar asistencia a 6.4 millones de personas.
La situación se complica ante la proximidad de las elecciones programadas para el 13 de diciembre, las primeras desde 2016. Con pandillas controlando entre el 80% y el 90% de Puerto Príncipe, analistas cuestionan la viabilidad del proceso electoral.
Mientras tanto, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) de la ONU ha comenzado operaciones limitadas, pero su despliegue total no se espera hasta finales de año.
Por El Zafacón





