Rusia lanzó esta madrugada un masivo ataque de misiles y drones contra Ucrania, impactando infraestructura energética crítica, incluyendo la central hidroeléctrica de Kremenchuk. La ofensiva ha provocado cortes de energía generalizados en varias regiones del país y ha puesto en alerta máxima a las autoridades de defensa.
El bombardeo, calificado como uno de los más intensos de las últimas semanas, también alcanzó objetivos en Kyiv y Dnepropetrovsk. El comando militar ucraniano informó que logró interceptar gran parte de los proyectiles, pero los daños en la red eléctrica son significativos.
La destrucción parcial de instalaciones en la represa de Kremenchuk complica la situación humanitaria ante la proximidad del invierno, mientras los equipos de emergencia trabajan para restaurar los servicios básicos bajo la amenaza de nuevos ataques.





