La tregua entre Shakira y Gerard Piqué parece haber terminado con el inicio de un nuevo proceso legal en Miami. La expareja no ha logrado ponerse de acuerdo sobre el cumplimiento del calendario de visitas y las vacaciones escolares de sus hijos, Milan y Sasha, generando una nueva serie de encuentros en los tribunales estadounidenses.
Piqué alega dificultades logísticas para viajar desde España y pasar el tiempo estipulado con los menores, mientras que la cantante colombiana exige un estricto cumplimiento del acuerdo firmado inicialmente para garantizar la estabilidad de los niños en su nueva vida en Florida.
Este nuevo capítulo legal revive la atención mediática sobre la ruptura más comentada de la década. Los seguidores esperan que la situación se resuelva pronto para evitar que la paz familiar, que parecía haberse consolidado tras el mudanza de Shakira a Miami, se vea empañada una vez más por la discordia judicial.





