El Congreso Nacional se ha convertido en el epicentro de un fuerte debate entre legisladores y representantes de la sociedad civil por las reformas al Código Penal que contemplan un aumento significativo en el cúmulo de penas. La propuesta busca sancionar con hasta 60 años de prisión crímenes graves como el sicariato y el narcotráfico masivo.
Mientras algunos diputados defienden que la dureza de la ley servirá como elemento disuasorio ante la criminalidad, organizaciones de derechos humanos alertan sobre la posibilidad de hacinamiento carcelario y la necesidad de enfocarse en la prevención. La discusión también incluye nuevos delitos relacionados con el uso de inteligencia artificial para estafas.
Se espera que la comisión especial rinda un informe final esta semana, en medio de presiones mediáticas y sociales para que la pieza sea aprobada antes del cierre de la actual legislatura.





