PARÍS, Francia.— Lo que comenzó como una protesta por la falta de personal y recursos en el Lycée Saint-Exupéry de Créteil se ha transformado en una crisis nacional. Este lunes, el gobierno francés reportó que más de 413 escuelas secundarias en todo el país permanecen bloqueadas o paralizadas por manifestaciones estudiantiles que denuncian el "colapso" del sistema educativo.
La violencia ha escalado significativamente en las últimas horas. Las autoridades sanitarias confirmaron que al menos 190 estudiantes han resultado heridos en enfrentamientos con la policía, incluyendo un caso trágico en Lens, donde un joven de 15 años perdió una mano tras manipular una granada de aturdimiento lanzada por las fuerzas del orden. Asimismo, se han registrado incendios en al menos 24 centros educativos en ciudades como Nantes, Ruan y la capital, París.
Los estudiantes exigen una mejora inmediata en la infraestructura escolar y la contratación de maestros sustitutos, alegando que hay aulas con hasta 40 alumnos. "El sistema ha colapsado y el gobierno solo responde con represión", declaró uno de los líderes estudiantiles ante la prensa local.
Hasta el momento, más de 5,000 personas han sido detenidas desde el inicio de las movilizaciones a mediados de septiembre, de las cuales el 85% son menores de edad sin antecedentes penales. El Primer Ministro, Sébastien Lecornu, ha calificado los hechos como "violencia urbana" y anunció un proyecto de ley para obligar a los responsables de los daños a pagar por las reparaciones.





