Las fuerzas armadas de Ucrania han intensificado sus ataques con drones contra infraestructuras energéticas en diversas regiones de Rusia, afectando la cadena de suministro logístico militar.
Esta estrategia busca debilitar la capacidad económica del Kremlin. Paralelamente, la visita de altos funcionarios europeos a Kiev ratifica el apoyo militar continuo contra la invasión rusa en el este europeo.





