KIEV, UCRANIA – La capital ucraniana enfrenta una de sus jornadas más críticas en meses tras un bombardeo masivo de las fuerzas rusas que tuvo como objetivo principal los puentes estratégicos sobre el río Dniéper. Los ataques, ejecutados durante la madrugada de este domingo, han provocado la destrucción parcial de tramos clave en el Puente Norte y el Puente Sur, según confirmaron fuentes militares locales.
El Ministerio de Defensa de Rusia justificó la escalada como una "respuesta necesaria" ante las amenazas ucranianas de golpear refinerías en territorio ruso. La interrupción de estas vías de comunicación no solo afecta el transporte civil, sino que también pone en jaque la logística de suministros para las tropas ucranianas en el frente oriental.
Las autoridades ucranianas han calificado el acto como un ataque directo a la infraestructura civil y logística. "Están tratando de aislar sectores de la ciudad y dificultar cualquier movimiento defensivo", señaló un portavoz militar en Kiev. Equipos de emergencia trabajan bajo alerta constante mientras se espera una evaluación detallada de las víctimas y los daños estructurales a largo plazo.





