Las fuerzas rusas lanzaron una nueva y masiva oleada de ataques con drones kamikaze contra la infraestructura crítica de Kiev este domingo, dejando a sectores de la capital ucraniana sin suministro eléctrico. En medio de la escalada, una delegación de enviados vinculados al expresidente Donald Trump aterrizó en la región para sostener encuentros de alto nivel en las capitales rusa y ucraniana.
La misión, que busca sentar las bases para una posible negociación de paz, ha generado expectativas y escepticismo en la comunidad internacional. Mientras tanto, el gobierno de Volodymyr Zelenskyy ha reforzado sus sistemas de defensa antiaérea, advirtiendo que Rusia busca quebrar la resistencia civil mediante el hostigamiento sistemático a las redes de energía ante la llegada del invierno.





