BRUSELAS – En un movimiento coordinado sin precedentes, las naciones integrantes del G7 han acordado este sábado la liberación de 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas estratégicas para estabilizar los mercados globales y frenar la escalada de precios.
La medida busca mitigar el impacto de las recientes interrupciones en el suministro y las amenazas de prohibiciones a la exportación que han sacudido la seguridad energética internacional en las últimas horas.
Según fuentes diplomáticas, la liberación se ejecutará durante los próximos cuatro meses, enviando una señal contundente de unidad frente a la inestabilidad energética provocada por conflictos geopolíticos en curso. Los analistas prevén que esta acción brinde un alivio inmediato a los costos del transporte y la industria a nivel mundial.





