El presidente Ruso, Vladímir Putin, ha elevado drásticamente el tono de su retórica nuclear este viernes, al advertir a la comunidad internacional que Rusia está dispuesta a emplear todas sus capacidades defensivas, incluyendo su arsenal atómico, para garantizar la seguridad del enclave de Kaliningrado.
Ubicado entre Polonia y Lituania, países miembros de la OTAN, Kaliningrado es un punto neurálgico de fricción. Según reportes de inteligencia y declaraciones recogidas por medios internacionales como la BBC y El País, Putin reiteró que cualquier amenaza a este territorio sería respondida con la máxima fuerza disponible.
"Kaliningrado es parte inalienable de nuestra soberanía y utilizaremos todas las armas para protegerlo", habría sentenciado el mandatario durante una comparecencia matutina que ha encendido las alarmas en las capitales europeas.
Esta nueva advertencia ocurre en medio de una escalada de tensiones en el Báltico y mientras se intensifican los combates en el frente ucraniano, lo que ha llevado a diversos analistas a considerar este anuncio como uno de los más graves en lo que va del año 2026.





