El Sistema de Emergencias 9-1-1 recibió 101,743 reportes por ruido en Santo Domingo entre enero y el 23 de septiembre de 2026, lo que equivale a un promedio de 382 llamadas diarias y supera el total acumulado durante todo el año 2025.
La cifra convierte al ruido en una de las principales fuentes de quejas ciudadanas en la capital dominicana, por encima de otras emergencias menores, y refleja la presión que ejercen los colmadones, los vehículos con equipos de sonido y los eventos nocturnos sobre la calidad de vida de los residentes.
Según datos del 9-1-1, los reportes se concentran principalmente en los fines de semana y en las horas nocturnas, aunque las quejas durante el día también han aumentado en zonas residenciales y comerciales de la ciudad.
La Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y la normativa municipal establecen límites de decibeles para distintos tipos de actividades, pero su aplicación ha sido históricamente irregular, lo que contribuye a la persistencia del problema.
Organizaciones vecinales han exigido al Ayuntamiento del Distrito Nacional y a la Policía Nacional una respuesta más efectiva ante las denuncias, incluyendo operativos de control y sanciones a los establecimientos reincidentes.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha señalado que trabaja en una actualización de la normativa de ruido ambiental, aunque no ha precisado un calendario para su aprobación y entrada en vigor.
Por El Zafacón





