Por El Zafacón
A más de un año de las elecciones presidenciales de 2028, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) ya trabajan en la reorganización de sus estructuras internas y en la definición de las propuestas que llevarán ante el electorado dominicano.
Dentro del PLD, el proceso de cara a la Convención Nacional de Aspirantes (CONAP-2026) enfrenta una competencia abierta entre al menos cinco figuras que aspiran a convertirse en el candidato presidencial del partido. Los temas de seguridad, el costo de la vida y la reforma institucional dominan el debate interno.
Por su parte, el PRD, liderado por Miguel Vargas Maldonado, ha comenzado a articular una agenda crítica centrada en la inseguridad ciudadana y la transparencia gubernamental. Vargas ha intensificado sus declaraciones públicas en las últimas semanas, posicionando al partido como una voz de fiscalización frente al gobierno de Abinader.
Analistas políticos señalan que el escenario del 2028 será competitivo, especialmente si el desempeño económico del país sufre ajustes ante las presiones inflacionarias y el posible aumento del tipo de cambio proyectado para el cierre de 2026.





