SANTO DOMINGO.- En una decisión que marca un nuevo capítulo en las complejas relaciones binacionales, el Gobierno de la República Dominicana prohibió formalmente a la selección de fútbol de Haití seguir utilizando el Estadio Olímpico Félix Sánchez como sede para sus partidos internacionales.
La medida fue anunciada por el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, y cuenta con el respaldo explícito del presidente Luis Abinader. La prohibición surge tras los incidentes registrados durante el reciente encuentro en el que Haití venció 4-1 a la República Dominicana en la Liga de Naciones, marcado por actos vandálicos en las instalaciones y declaraciones de jugadores haitianos calificadas como inapropiadas por las autoridades locales.
"No permitiremos que nuestras instalaciones se conviertan en escenario de provocaciones o daños a la propiedad pública", expresaron fuentes oficiales. El cierre de la sede dominicana obliga a la Federación Haitiana de Fútbol a buscar un nuevo recinto en otro país, dado que sus propios estadios no cumplen con las normativas internacionales de la CONCACAF.
Expertos en diplomacia deportiva sugieren que esta medida podría tensar aún más el clima entre ambas naciones, mientras que sectores del deporte nacional aplaudieron la decisión alegando la necesidad de proteger el patrimonio deportivo dominicano.





