Por El Zafacón
Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, protagonizaron este sábado un encuentro bilateral en Nueva York, durante la Asamblea General de la ONU, con el objetivo declarado de estabilizar la tensa relación entre ambas superpotencias.
A pesar de la pomposa puesta en escena y del apretón de manos ante las cámaras internacionales, los analistas diplomáticos coinciden en que la reunión dio "más foto que pacto". Aunque se acordó mantener un canal de comunicación abierto y programar visitas para el último trimestre del año, no hubo avances concretos en temas críticos como los aranceles comerciales, la expansión tecnológica ni la situación en el Mar de China Meridional.
Trump calificó el encuentro como "productivo", mientras que la delegación china destacó el espíritu de "entente cordiale". Fuera del salón, las fricciones continúan, con Washington manteniendo restricciones a empresas chinas y Pekín denunciando la interferencia estadounidense en asuntos internos.
Para la economía global, el gesto de distensión es recibido con cautela por los mercados, que esperan señales de una tregua comercial más profunda para el 2027.





