La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha otorgado el Premio Nobel de Física 2026 al profesor Francis Halzen por sus descubrimientos revolucionarios en el campo de los neutrinos de alta energía. Halzen, artífice del observatorio IceCube en el Polo Sur, ha logrado abrir una nueva ventana para entender el universo más violento y lejano.
Sus trabajos han permitido detectar estas 'partículas fantasma' provenientes de agujeros negros supermasivos y explosiones estelares, confirmando teorías que permanecieron sin pruebas definitivas durante décadas. El comité del Nobel destacó su perserverancia en la construcción de detectores a profundidades extremas bajo el hielo antártico.
El reconocimiento a Halzen subraya la importancia de la astrofísica de partículas en la era moderna, marcando un hito para la comunidad científica internacional y redefiniendo nuestra comprensión sobre la materia oscura y las fuerzas fundamentales del cosmos.





