KATMANDÚ.- Nepal enfrenta una grave emergencia luego de que intensas lluvias provocaran inundaciones y deslizamientos de tierra que han dejado varios muertos y miles de personas desplazadas de sus hogares, en medio de una creciente crisis humanitaria en las zonas más afectadas.
Las autoridades y los equipos de rescate trabajan contra el tiempo para asistir a las comunidades incomunicadas por el desbordamiento de ríos y por los derrumbes que han bloqueado vías y arrasado viviendas. La cifra de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las labores de búsqueda.
Miles de familias han debido abandonar sus casas y refugiarse en albergues temporales, mientras las organizaciones de ayuda alertan sobre la necesidad urgente de alimentos, agua potable y atención médica para la población damnificada.
Nepal, un país especialmente vulnerable a los desastres asociados a las lluvias monzónicas y al terreno montañoso, vuelve a enfrentar los efectos de fenómenos climáticos extremos que golpean con dureza a sus comunidades más expuestas.
Columnista Eduardo Pérez





